Primera presentación del año por parte de San Lorenzo de Almagro en el fútbol doméstico; tres puntos y nada más.
El Ciclón tuvo un comienzo para ilusionar, pero solo fueron 15’. A medida que pasó el tiempo de juego nos dimos cuenta que hace falta un cinco como Mendez, un delantero por afuera con desborde y también mejorar el nivel de retroceso. Ya que gracias a Altamirano, quien tuvo un correcto debut demostrando seguridad, San Lorenzo no se fue en desventaja a los vestuarios. Solamente Toloza fue una pesadilla para la defensa local.
Comenzando el segundo tiempo, Rubén Insúa decidió realizar dos cambios. Uno de ellos incidió en el resultado del partido. Ingresaron Martegani y Leguizamon por Cerutti y Barrios; y, justamente Martegani, fue quien con una habilitación magistral, dejó cara a cara a Bareiro frente a Medina, quien cometió penal contra Adam, pero Vombergar atento a la jugada decretó el 1 a 0 con un justo zurdazo, haciendo justicia por el claro penal cometido contra Rafa Perez en la primer etapa. El VAR no vió nada, si intervino en la jugada de gol poniendo en duda su validez. En lo personal no me extraña que este hecho haya sucedido con Diego Abal como responsable del sistema.
Quiero hacer hincapié en los ingresos de Leguizamón y Martegani. El primero, cuando tenga noción del potencial que posee, dejará de ser el Caniggia en sus comienzos (un balde en la cabeza). El segundo, sirvió para definir un partido que había complicado el mismo San Lorenzo por no poder controlar el medio, por el mal retroceso de sus lineas y, por último, la falta de variantes para definir el encuentro.















