
San Lorenzo ganó con autoridad como frente a Huracán y Vélez.
Luego de un primer tiempo donde el dominio fue alternado y las situaciones propicias para convertir (muy pocas por ambos lados), fue en la segunda etapa cuando San Lorenzo adelantó sus líneas y por ende se observó una mejoría, ya que a los seis minutos Juan Méndez estrelló su remate en el poste izquierdo de Rey y a los quince se rompería la paridad. Gran habilitación del mencionado anteriormente (la figura del partido) hacia Vombergar quien fue derribado desde atrás por Colazzo (expulsado en esa acción) posibilitó que Barrios colocara un centro que Adam Bareiro capitalizó con una hermosa chilena para decretar la apertura del marcador que a la postre seria definitivo.
El gol confundió a Gimnasia más de lo que estaba, y San Lorenzo acrecentó su solidez defensiva a la que nos acostumbró desde hace un corto lapso de tiempo (no le convirtieron goles en los últimos cuatro partidos). A este hecho debemos agregarle el oportuno ingreso de Nahuel Barrios quien junto a Braida por el sector izquierdo tuvo a mal traer al local.
La expulsión de Giay a dos minutos del final no cambió la ecuación.
Para destacar, los trabajos de Gattoni, Zapata, Braida, Vombergar, Bareiro, y la figura del encuentro Juan Méndez.
El ingreso de Ortigoza en el minuto ochenta sirvió para rubricar un triunfo muy esperado (con el carácter que el DT le impone a sus dirigidos) que deja al Ciclón en la puerta de la clasificación a la Copa Sudamericana a pesar de que ya no dependa de sí mismo.
















