El partido comenzó como todos lo esperábamos. La pelota de Huracán y San Lorenzo a esperar. De todas maneras, no hubo situaciones de riesgo en los arcos hasta los veinte minutos, momento en el que Facundo Tello cobró equívocamente un penal a favor del local. Forcejearon Coccaro y Rafael Perez. Primero el uruguayo toma del pantalon al coloombiano, lo que posibilitó que el defensor cayera sobre el atacante. ¿El VAR? bien gracias. Remate esquinado de Coccaro que abrió el marcador del partido.
Luego del gol todo siguió como antes, con el aditamento de las mañas de los jugadores locales para hacer tiempo. Hasta que en el cuarto minuto de descuento Jalil Elias, con un remate desde fuera del área, decretó el empate que a la postre sería definitivo.
Justo empate en la primera mitad, ya que ninguno de los dos equipos mereció irse a los vestuarios en ganancia.
El segundo tiempo fue lamentable, solamente comparable con un partido de solteros contra casados. A pesar del ingreso de Barrios (quien entró en lugar de un Cerutti con una pobre actuación), con el cual seguramente Insúa habrá querido inyectar fútbol en los últimos metros, la pelota siguió en posicion de Huracán, con pocas ideas para atacar y un San Lorenzo muy impreciso a la hora de contragolpear.
Para resaltar en esta segunda mitad, la figura de Batalla (quien ahogo en tres oportunidades el grito de gol local) y además, el muy buen partido de un juvenil que se va afianzando fecha tras fecha, me refiero a Gonzalo Luján.
Los incidentes producidos cerca del final con la expulsión de Barrios y Tobio no hicieron más que ponerle un marco a un partido para el olvido.
El sábado próximo recibiremos a Gimnasia y Esgrima de La Plata con las ausencias de Barrios y Giay. Será la hora que Ruben Insúa se decida a poner en cancha a Martegani