Por: Pablo Ezequiel López
Otra desilusión más. Sobre el final, Estudiantes amargó a San Lorenzo en lo que fue el último partido oficial del año. 1-1 en el Nuevo Gasómetro con goles de Botta y Pavone, ambos de penal. Se terminó la pesadilla de esta parte de la Superliga, donde sólo se lograron 2 triunfos en 14 partidos. Un plantel que muestra un deplorable estado físico, responsabilidad en gran parte del cuerpo técnico anterior. Almirón, quien hoy volvió a fallar en los cambios, deberá seleccionar muy bien el plantel que necesita para el año que viene. Barajar (mucho) y dar de nuevo de cara al 2019, con la copa Libertadores como objetivo pero sin descuidar el tornel local, que nos tiene entre los últimos puestos y comienza a hipotecar el futuro.
Calculo que lo de Mouche merecía un párrafo aparte y por eso lo hice. ¿Quién le permitió patear el penal apenas a 2 minutos de ingresar? ¿Qué trayectoria tiene en San Lorenzo para darse el lujo de hacerlo? Con el antecedente inmediato de haber fallado uno ante Temperley. ¿No era mejor decisión que lo vuelva a ejecutar Botta?















