
En el cierre de un mes de octubre que fue un permanente dolor de muelas con cuatro derrotas consecutivas (entre ellas el clásico), el Ciclón se desahogó con una victoria por la mínima ante Godoy Cruz para comenzar a encaminar de buena forma las últimas seis fechas.
La antesala del partido era sombría para el cuadro azulgrana, ya que venía de perder ante Huracán y se veía las caras ante un oponente que está creciendo a borbotones con la llegada de Diego Flores (ex traductor de Marcelo Bielsa) como entrenador. Luego del clásico, el interinato Monarriz-Di Leo realizó dos cambios (Fernández Mercau y Martegani por Peruzzi y Sabella) y ratificó el esquema 4-4-2, que se perfila para ser el sello de la dupla técnica de aquí hasta fin de año.
Desde que arrancó el cotejo, el cuadro del Nuevo Gasómetro ejerció el rol protagónico para poseer el balón y dañar a su oponente por la vía del contraataque -una receta que se utilizó en todo el campeonato-. Ante la pasividad del conjunto mendocino, el Cuervo avisó a los 20m en un mano a mano entre Uvita Fernández y Juan Espínola que logró desviar la jugada.
Esa acción fue una premonición de lo que iba a suceder, ya que, a los 37m, Uvita robó el balón, escapó con la cartera, conectó con Franco Di Santo quien remató cruzado y utilizó sus cuerdas vocales para gritar un tanto de gran desahogo.
En el complemento, Godoy Cruz no encontró respuestas nítidas en el mediocampo que se visualizaba bastante descompensado. Ante este panorama, el equipo de la dupla técnica resistió y mostró algunos destellos de buen fútbol con Uvita y Di Santos.
En el tramo final, los nervios comenzaron a aumentar, pero el local los manejó ante un público que celebró la primera victoria en las tribunas.
Con el resultado puesto y aspirando a ingresar en el lote de equipos en zonas de Copas, San Lorenzo enfrentará a Vélez el domingo 7 desde las 18 hs en el Estadio José Amalfitani.















