
Tras haber perdido el Torneo Internacional de Verano ante Boca, con un día de recuperación y un viaje a Montevideo, el Cuervo cruzó el charco y venció a Estudiantes de La Plata 2-1 en la noche del miércoles en el estadio Luis Franzini.
En los albores del encuentro, el Pincha impuso su juego en donde manejó el balón, construyó situaciones por el centro y no dejó que su rival controlé la pelota. A raíz de las ocasiones fue muy importante la figura del guardameta Batalla, quien apagó el fuego en cada acción que llevó a cabo el conjunto de La Plata, y de la defensa en donde James se destacó por medio de sus barridas, sus cruces y la personalidad con la que jugó.
A partir de la media hora de partido, y luego de exhibir una anemia importante en ofensiva, el equipo de Troglio empezó a crecer y rompió el cero en el tablero. Martegani recuperó una pelota en posesión de Estudiantes cerca del círculo central y comandó el ataque, tocó para Centurión quien combinó pausa para frenar el balón y calidad para asistir de caño a su compañero que llegó a la puerta del área sin marca y definió con la cara interna del botín para poner en ventaja a su equipo, a los 33 minutos.
Producto del tanto, el cuadro azulgrana manejó los tiempos para irse al vestuario con el resultado a favor ante un oponente que perdió confianza y no mostró rebeldía. Sin embargo, la laguna que tuvo el equipo de Zielinski duró poco, ya que arrancó el complemento con mucho ímpetu y con gente en ofensiva. Una vez más, Batalla aseguraba el cero en su arco.
A pesar de estar replegado y de no llevar a cabo peligro, el conjunto de Troglio, una vez más, aumentó su cifra en el tablero. A los 74’, en una situación muy parecida al primer gol, Estudiantes perdió el balón en la zona medular. Uvita Fernández robó el esférico, conectó con Leguizamón y el juvenil definió desde lejos para el 2-0 parcial.
Con el triunfo cerca y a falta de un cuarto de hora, el equipo blindó su área mientras que el Pincha lo bombardeó con centros y pelotas paradas. A cinco minutos para el final, el chico James cometió un penal por una mano y Boselli cambió la pena máxima por gol.















