La victoria de San Lorenzo de Almagro fue tan ajustada como merecida. El Ciclón ejerció el dominio del juego con balón al pie y sin el. Prueba de ello fueron los primeros 45 ́ en los que preocupó a Rossi a través de Barrios, Bareiro, Cerutti, Giay y Rosane, mientras que el visitante solamente aprovechó para ponerse al frente en el marcador un oportuno cabezazo de Rojo ante la pérdida de marca de Elías y tardía salida de Torrico.
Sin embargo, la justicia llegó en el minuto 37 a través de Giay, quien capitalizó el rebote que dio Rossi ante un fuerte remate de Bareiro.
La justicia empezaba a rondar por el Bajo Flores. San Lorenzo insistió, pero se vio privado de festejar la segunda conquista a través de Fernández Mercau a instancias del VAR. Nuevamente se le buscó el pelo al huevo para anular un gol de San Lorenzo.
En la segunda etapa San Lorenzo salió decidido a presionar. Y a través de Ezequiel Cerutti, Bareiro pudo capitalizar un centro y de cabeza decreto el 2-1.
Atrás queda como anécdota el penal marrado por el delantero paraguayo, producto de un pisotón de Marcos Rojo a Braida. San Lorenzo siguió controlando el juego, con o sin posesión de la pelota, y de esa manera construyó un legítimo triunfo que pone en alza el animo de los dirigidos por Insúa, y deja en claro el bajón anímico del visitante a raíz de su eliminación del torneo continental.
En síntesis, gran triunfo con actuaciones que ilusionaron al hincha, como las de Giay, Fernández Mercau y Barrios, este ultimo un gran acierto del gallego Insúa cuando ningún director técnico en los últimos 5 años dio dos pesos por el.
No quiero despedirme esta semana sin hacer mención en este día tan especial al último partido en San Lorenzo de Almagro de un gran arquero y mejor persona, Sebastian “el cóndor “ Torrico. Suerte Cóndor.















