El comienzo de la primera etapa nos dejo ver a un Banfield que llevó la iniciativa. Tenía el partido bajo su control mediante Dattolo y Domingo. Hasta que a los 20´ Maciel le comete un claro penal a Bareiro, que le permite al delantero ejecutar el mismo con acierto al lugar donde nunca le apunta para seguir siendo el goleador del torneo.
San Lorenzo estaba cómodo y comenzó a manejar el partido ante el desconcierto de Banfield. Prueba de ello fué una clara jugada de gol que desperdició Giay ante la salida de Cambieses.
Pero como esto es fútbol, en el mejor momento de San Lorenzo, el juvenil Gonzalez con remate de larga distancia decretó el empate ante la floja respuesta de Torrico.
En el mejor momento de Banfield acertó Bareiro, y en el mejor de su rival el taladro decretaba el empate.
El segundo tiempo fue la peor versión del equipo desde que Insúa esta al mando. El control fue de Banfield, aunque sin mucha profundidad. Torrico respondió acertadamente en solo dos ocasiones (un remate de Gonzalez y un cabezazo de Cruz). San Lorenzo solamente inquietó con un remate de Braida, que Maciel rechazó sobre la línea a pocos minutos del final.
Curiosamente, no quedó ningún registro televisivo ni en redes de lo que sucedió cuando todo se terminaba, donde el VAR (a cargo de Yael Falcon Perez, el mismo que estuvo en dicha tarea frente a Barracas Central) llamó a Merlos para que revise una mano de Giay, que en definitiva era el brazo pegado a los pectorales, a lo que el arbitro hizo caso omiso.
En síntesis, San Lorenzo sumo un valioso punto en el sur. Lo negativo de la tarde? Un nuevo error de Torrico, además de la baja de rendimientos de algunos futbolistas respecto al partido anterior. Lo positivo? Un director técnico que más allá de que estemos de acuerdo con su desenvolvimiento en los 90´, inculca a sus dirigidos que significa jugar en San Lorenzo, ya que por ese motivo este tipo de partidos en los últimos 5 años, no tengan dudas, se perdían















