
Se podría haber ganado. Si. Sin embargo, el buen trabajo defensivo y el pressing que hizo San Lorenzo en el rectángulo de juego, equidistó mucho de su poder ofensivo. Porque si bien los de Insúa manejaron el trámite en la primera etapa, tuvieron solo dos claras situaciones de gol a favor, en este caso, desperdiciadas por Giay y Bareiro.
El segundo periodo comenzó de la misma manera que elanterior. Los ingresos de Barrios, Martegani y Leguizamón fueron improductivos a raíz de su individualismo desmesurado. Alguno de los mencionados anteriormente debió reemplazar a Campi, y no fue así, manteniendo la línea de cinco. A San Lorenzo le sobraba un defensor y paralelamente le faltaba más gente y creatividad desde el medio hacia adelante, más allá de que en varios contragolpes Leguizamón pecó de un egoísmo que no le conocíamos desperdiciando dos situaciones netas de gol por no habilitar a Bareiro y a Barrios.
Este nuevo empate ratificó el buen andar defensivo y llenó de dudas al socio y simpatizante de San Lorenzo de Almagro sobre el funcionamiento ofensivo.
Es cierto que parte de la afición azulgrana no comulga con el dibujo táctico que pregona Rubén Insúa. Pero también es cierto que en los últimos cinco años estos partidos se perdían.















