La historia se maneja con estadísticas y los números no mienten. San Lorenzo de Almagro venció nuevamente a Boca Juniors y estiró su paternidad a once partidos sobre su rival.
El momento cúlmine del partido sucedió a los diez minutos de juego cuando el paraguayo Valdez se desgarró siguiendo la carrera de Leguizamón quien con remate rasante decretó la apertura del marcador.
El partido fue chato pero disputado como una final.
Luego que San Lorenzo sacó ventaja, Boca tuvo algunas ocasiones para convertir a través de Darío Benedetto (floja actuación de la Roca Sánchez en su nuevo puesto), pero en cada definición del delantero quedó demostrado el momento que está pasando Boca.
Sin lugar a dudas fue un grave error de parte de Jorge Almirón haber salido a jugar el encuentro con cinco defensores perdiendo de esa manera peso en el medio y por ende debilitando el ataque de su equipo que además tenia que chocar ante el sistema defensivo que en diez fechas había recibido cinco goles en contra (dos de penal).
Cuando anteriormente hablaba de nervios, hubo hechos que se destacaron producto de la impotencia como por ejemplo el “guadañazo” de Sandez a Giay que motivó su expulsión como lo había decretado el arbitro Tello, pero como en el futbol argentino arbitran solamente los que están detrás de una maquina el jugador solamente fue amonestado.
Luego si, fue expulsado Figal por jugada peligrosa contra Andrés Vombergar.
También hubo situaciones de gol claras para ambos equipos. Boca tuvo dos ocasiones tras cabezazos de Advíncula y Merentiel. El primero rechazado a puro reflejo por Batalla. El segundo dió en el travesaño.
Por parte de San Lorenzo dos contragolpes pudieron haber definido el encuentro mucho antes. Andrés Vombergar perdió un mano a mano con Romero y además estrelló un remate en el travesaño tras rebote propiciado por el arquero visitante a instancias de un remate cruzado de Leguizamón.
No quiero despedirme sin dejar de destacar la actuación de Nahuel Barrios quien nuevamente en varios pasajes del encuentro se puso el equipo al hombro distribuyendo el juego y poniendo la pierna cuando hay que ponerla.
Cinco años seguidos contratando entrenadores que no daban la talla para dirigir a San Lorenzo de Almagro. Y mira vos lo que son las cosas, la solución la teníamos cerca, estaba en Boedo.















