Se jugó cuando quiso Platense. Y a 60 horas de su último encuentro oficial, San Lorenzo lo derrotó en el segundo minuto de los 3 adicionados por Yael Falcón Pérez.
No fue un gran partido. Si intenso por momentos. El local sintió el desgaste de tantos juegos seguidos. Sin embargo, obtuvo un justo triunfo tras centro de Elías y cabezazo de Gattoni, quien asistió a Rafa Pérez, quien con un furibundo derechazo, le dió el triunfo a los de Insúa.
En los 97 minutos de juego, prevaleció el dominio del balón por parte del visitante, pero también hay que decirlo: las situaciones más propicias para convertir fueron del lado azulgrana, quien intentó en la primera etapa con el tándem Barrios-Braida por izquierda, a los que se le sumó Leguizamón en el comienzo de la segunda.
Los tres cambios realizados por Insua desde el minuto cero del suplementario, dieron a entender que el local no solo necesitaba jugadores frescos, sino que esa frescura podía aportar más claridad en cada ataque. Por ese motivo, Blandi, Giay y Carlos Sánchez dejaron sus lugares a Leguizamón, Perruzzi y Luján. Más tarde, sería Maroni el reemplazante de Nahuel Barrios.
En síntesis, cómo casi todos los encuentros, Malcolm Braida fue el más sobresaliente, seguido por el Perrito Barrios.
Lo que identifica a este plantel con Jalil Elías, con la nariz rota y Andrés Vombergar, con el dedo quebrado, es el poder combativo y el compromiso de cada uno de ellos el que, sin lugar a dudas, tiene el sello de Rubén Darío Insúa. Gracias a él, somos testigos de una nueva versión camboyana.















