Como en noviembre del año 2002 San Lorenzo salió victorioso del Atanasio Girardot. Aquella vez fue victoria por cuatro a cero ante Atlético Nacional de Medellín. Hoy, por la mínima diferencia derrotó al DIM con total justicia.
El primer periodo se dividió en dos partes. La primera nos mostraba al local con la tenencia del balón, pero sin crear peligro hacia el arco de Batalla. San Lorenzo esperaba como nos tiene acostumbrados. La segunda parte nació a los veintinueve minutos con la expulsión de Cetres, luego de una grave falta a Braida. De ahí en más, Barrios comenzó a tener contacto con sus compañeros y San Lorenzo a adelantar sus líneas. De esa manera se produjo la única jugada de riesgo hasta ese momento. Corría el minuto cuarenta y cuatro cuando un tiro de esquina ejecutado por Barrios posibilitó que con su rapidez mental Leguizamón rematara un “buscapié” que atravesó toda el área chica sin poder ser conectado por milímetros por Lujan o Bareiro.
En el tiempo suplementario Insúa arriesgó. Fue así que desde el primer minuto de juego colocó a Gonzalo Maroni en lugar de Francisco Perruzzi. El gallego se dio cuenta que podía ganar el partido y su decisión fue más que acertada porque Gonzalo fue el eje de los ataques de San Lorenzo y el Ciclón se hizo dueño del encuentro hasta que a los veintidós minutos Bareiro aprovechó una guapeada de Leguizamón y con un quiebre de cintura y posterior “bombazo” que se clavó en el ángulo de Mosquera.
De ahí en más, San Lorenzo se dedicó a esperar y sin pasar grandes sobresaltos se llevó una justa victoria por la que hizo los méritos suficientes a su forma. Le guste a quien le guste















