San Lorenzo lo derrotó por dos a uno y sumó diez de doce en la Liga Profesional.
Estimado lector, hace un corto tiempo que cada uno de nosotros tiene la misma sensación en cada presentación de nuestro equipo. Me refiero al esperar varios segundos antes de gritar un gol, rezar por qué no tropiece y caiga un jugador contrario en nuestro área, etc. En realidad, tener la paciencia suficiente ante cualquier contingencia en el juego ya que somos testigos de que el VAR vive buscando la "quinta pata al gato" o "el pelo al huevo" no solo en los encuentros en los que juega San Lorenzo, sino también, en los que son protagonistas los clubes en los que sus autoridades no están de acuerdo en cómo se está manejando el fútbol argentino. Un ejemplo válido es ver cómo todos se divierten con Boca, menos San Lorenzo. En este caso, la idea es a través del arbitraje acortar el historial lo antes posible. El jugador de San Lorenzo deberá salir al campo de juego consciente de que habrá cualquier fallo adverso en cualquier momento. Será tarea de la dirección técnica trabajar no solo en lo táctico y físico, sino en esto también.
Pero yendo al encuentro frente a Banfield, si bien San Lorenzo ganó con lo justo, lo hizo merecidamente. Les doy un ejemplo sobre lo expuesto anteriormente. Me refiero al gol anulado a Bustos por una imágen microscópica captada por el VAR por supuesta infracción de Cuello cuando ni los jugadores del visitante se habían dado cuenta ya que reaccionaron cuando llamó el VAR. El mismo sistema que en otros encuentros convalida goles viciados de nulidad por parte del rival o que se hizo el distraído cuando voltearon a Vombergar en la Boca.
Minutos más tarde, Cuello es empujado en el área por Nuñez y ahí sí, claro penal que cobró el árbitro Martinez (sobrino de Beligoy. Están buscando un primo para que nos dirija contra Barracas) y que Iker transforma en el uno a cero.
A partir de ese instante, Banfield adelantó sus líneas eligiendo atacar por el lado más débil de San Lorenzo que precisamente era el cubierto por Baez y Campi. Y de esa manera, a dos minutos del cierre de esta etapa el VAR llamó nuevamente a Martinez (codo de Luján pegado al cuerpo), en este caso pidiendo que vaya a ver la jugada PARA QUE COBRE PENAL. SI, PARA QUE COBRE PENAL, ya que en los encuentros que disputa San Lorenzo, el que arbitra directamente es el VAR. Martínez, en este caso, fue una figura decorativa. En fin, Sepúlveda convirtió el penal cambiándole el palo a Gomez y empató el partido.
En la siguiente jugada, Nuñez es amonestado por segunda vez al ir muy fuerte sobre Cerutti.
Así terminaba el primer tiempo, con un San Lorenzo camino a los vestuarios pensando cómo aprovecharía la ventaja numérica en los segundos cuarenta y cinco minutos y del segundo tiempo rescatamos una gran jugada a favor del local y otra cerca del final que pudo haber cambiado la historia. En primer lugar, el segundo gol de San Lorenzo fue una obra maestra del contragolpe. Anticipo de Romaña, toque de Iker a Bustos. Este con ojos en su espalda habilitaba al Cerutti 2016, carrera furiosa por la banda y centro que Iker aprovecha abriendo su pié zurdo para "mandarla a guardar". GO-LA-ZO. La otra jugada a la que hice mención, fue la última del partido cuando Romaña en modo arquero pero con los brazos detrás de su cuerpo le sacaba el agónico empate a Sepúlveda.
Justo triunfo de San Lorenzo quien en el torneo local arrastra diez de doce.















