En un partido más que olvidable, San Lorenzo empató sin goles frente a Vélez Sarsfield.
Esta nueva igualdad solo servirá si el jueves próximo los de Russo vencen a Platense en el Nuevo Gasómetro.
Antes de los noventa minutos un gran porcentaje de "Cuervos" razonaba de esta manera. Lo que no previeron es que se jugara tan mal y de manera tan mezquina. Pero sabido es y lo vengo sosteniendo desde que comenzó el torneo, San Lorenzo de Almagro va a jugar de esta manera hasta el final del mismo. Juegue contra quien juegue. Hay maneras y maneras de rescatar un punto en carácter de visitante. La visita en Liniers fue la peor ya que "El Ciclón" no creó una sola situación clara de gol durante todo el partido. En cambio Vélez, con su juventud, limitaciones y falta de experiencia en varios de sus jugadores, habría justificado el triunfo debido a su actitud si Orlando Gill faltando dos minutos para el final del encuentro no le ahogaba el grito de gol a Brian Romero saliendo rápidamente y tapando con su cara el fusilamiento del ex delantero de Defensa, Independiente y River a sólo cinco metros de distancia entre ambos.
Es verdad que Miguel Angel Russo es un acérrimo defensor de la idea de que los equipos se arman desde atrás hacia adelante. Es verdad que Romaña y Gill son cada vez más indispensables y que los Herrera se están asentando en la categoría. Pero también es cierto que Irala sigue deambulando sin sentido, que Tripicchio debe mejorar (será útil cuando recupere su nivel), tampoco hay un generador de juego, ni sociedades y un número nueve que preocupe al rival. Por estos motivos son siete las vallas invictas, pero también es cierto la poca efectividad de tres cuartos de cancha hacia adelante.
Vélez tuvo en su haber cuatro situaciones a favor desperdiciadas (tres por parte de M.Santos y la mencionada de Romero) contra una sola de San Lorenzo que se limitó a un remate desviado de Romaña.
En síntesis. El punto sirvió pero no la manera de conseguirlo. Gill, Romaña, Braida, Tripicchio pilares de este nuevo San Lorenzo que aguarda la vuelta de alguien que se sigue recuperando en la Madre Patria.















