Esta vez fué por dos a cero frente a Mazzanti y diez más. Opaquísima actuación del " Ciclón " quien no estuvo a la altura de las circunstancias.
Comenzado el encuentro, apenas a los diez minutos de juego sucedió algo de lo que lamentablemente estamos acostumbrados y padecemos fecha tras fecha. Una infracción cometida cerca del vértice del área grande por parte de Irala a Mazzanti que fue causal de un tiro libre que ejecutó el "Colo" Gil que desembocó en la cabeza de Pereyra para que este abriera el marcador a favor de los locales. En su primera llegada, Huracán se ponía al frente en el marcador con una jugada preparada en la semana, lo que San Lorenzo no practica a pesar de la infinidad de técnicos que pasaron por la institución en la última década.
De ahí hasta la finalización del primer período lo único que provocó San Lorenzo para empatar fué un cabezazo de Cuello en el poste y un remate de Braida que si no le hubiera dado tan abajo era el empate. Nada más.
El local con un claro control del medio juego y un Mazzantti intratable se iba a los vestuarios con una ventaja por ser más oportuno. Solo eso.
En el segundo tiempo, Huracán justificó el triunfo. Tuvo menos la pelota pero la utilizó mejor. Miguel Russo se dedicó a hacer ingresar delanteros como si eso fuera la solución. Ya lo practicó Insúa en su última etapa y los resultados fueron catastróficos. El ingreso de Cerutti a principio de la segunda etapa, corriendo a Reali al sector izquierdo y los Ingresos de Ladstatter y Peralta solo agregaron más confusión a un equipo que perdió la zona media durante los noventa minutos y además con la suerte que el local no fue más efectivo sino estaríamos hablando de una goleada. Por suerte para San Lorenzo, Huracán anotó su segunda conquista a un minuto del final por una torpeza defensiva e inteligente definición de Cabral ante la salida de Orlando Gill.
Ganó bien Huracán. Porque fue oportuno. Porque su rival careció de peso en el medio y no tuvo variantes. Por el yerro de su D.T. en los cambios. Y sobre todo porque jugó como se debe jugar un clásico.















