San Lorenzo cayó 2-0 ante Nacional en Uruguay y quedó eliminado de la copa Sudamericana. Previsible por donde se lo mire. La actualidad de este equipo no invitaba a ilusionarse demasiado con un torneo internacional pero el 3-1 de la ida había despertado ciertas expectativas. Todas chocaron con la inocencia que se tuvo para defender la ventaja obtenida. Vas con 2 goles de diferencia y te hacen ambos goles agarrándote mal parado. Inentendible. Nuevamente se regalan los costados, poniendo a Botta y Mouche en ese sector del mediocampo. Los laterales no responden pero ellos tampoco ayudan, claramente, porque son jugadores con vocación ofensiva. ¿Había necesidad de jugar con 4 atacantes cuando la desesperación por anotar era del rival? Amén de la nula solidez defensiva que hace rato viene demostrando este equipo: el Ciclón acumula 10 partidos consecutivos recibiendo goles. "No estuvimos a la altura del partido", fueron las sinceras declaraciones de Fabricio Coloccini. A pensar en la Superliga, ya que el sábado recibimos a Atlético Tucumán.
















