En la vuelta de Sánchez, Bareiro y Cerutti, San Lorenzo se disponía a tratar de sortear su compromiso frente a Central Córdoba de Santiago del Estero.
Nada nuevo. La imprecisión del colombiano y el bajo nivel de los delanteros mencionados siguió siendo moneda corriente. La ausencia de sociedades también, a lo que debemos agregarle la soledad de Barrios quien no tuvo ningún socio.
Hubo dos partidos. Uno en el primer tiempo y el otro en la segunda parte. En el primero el control fue de los Santiagueños con juego en conjunto y ataques en bloques.
En la segunda etapa, Insúa apostó por Leguizamón en lugar de Sánchez.
Luego por Martegani y Blandi. De esta manera San Lorenzo se hizo dueño de la cancha, aunque sin ideas a la hora de definir en el área rival. Pudo ser de Barrios (Canto rechazó con su cabeza sobre la línea de gol).
Pudo ser de Gattoni con un cabezazo a destiempo luego de un centro de Leguizamón. Pudo haber sido de San Lorenzo por lo hecho en la segunda etapa. Sin embargo, si así hubiera sido, nuevamente el árbol nos habría tapado el bosque.















