Por Claudio Mazzini.
El sábado próximo pasado por la noche, consumada la derrota en lo deportivo, en lo físico, y lo mas importante, derrota en lo moral, más de un sanlorencista no pudo pegar un ojo a la hora de irse a dormir.
La preocupación no era el resultado del partido ya que por momentos en lo particular se me cruzaron imágenes de Migliore y Botinelli, y en consecuencia, como se terminó en el 2012.
San Lorenzo de Almagro como institución no merece lo sucedido. Y como si esto fuera poco tenemos que escuchar al entrenador declarar luego de u tiempo de haber sido confirmado en su cargo que no estaba preparado para dirigir la primera de San Lorenzo. Paralelamente, recordemos a uno de los integrantes del plantel decir que estaba mal porque no podía utilizar la camiseta número 11 ya que su hermano tenia la número 10, y por ese motivo eligió la número 92 porque 9+2 es igual a 11.
Muchachos, esto es San Lorenzo de Almagro.
Marcelo Tinelli a través de sus palabras quiso llevar la tranquilidad a socios y simpatizantes, conceptos que dejaban entrever que el ánimo del plantel era óptimo y que todo se solucionó con el diálogo.
Todo lo que dijo el presidente se ratificará o no en la próxima fecha en la que San Lorenzo de Almagro reciba a Racing. Se podrá ganar, empatar y hasta perder. Pero el ojo del hincha se dará cuenta si estamos camino a Disney o al precipicio.


















