Hasta acá llegó la ilusión. Se terminó la copa Libertadores para San Lorenzo, luego de la caída 1-2 ante Cerro Porteño. En el recuerdo quedará un gran primer tiempo del equipo de Pizzi, quien dominó al local, se puso en ventaja y tuvo el control absoluto de las acciones. Inexplicablemente, todo cambió en la segunda parte. San Lorenzo se retrasó y le cedió pelota e iniciativa a un rival que había hecho muy poco a lo largo de toda la serie. 2 goles en 10 minutos fueron el combo letal de una siesta imperdonable en este tipo de competiciones. Cuando nos quisimos despertar, ya era tarde. Cerro se sintió cómodo defendiendo, no volvimos a encontrar los espacios y la claridad que tuvimos en la primera etapa, y los minutos se fueron yendo sin pena ni gloria. Fin de las participaciones internacionales, al menos hasta el 2021. Barajar, dar de nuevo, y a enfocarse en la Superliga, único objetivo de acá hasta abril del año que viene.


















