
13 de agosto de 2022, a ocho años de la obtención de la ansiada Copa Libertadores de América, no hay nada para festejar.
Ayer en Paraná, San Lorenzo podría haber “liquidado” el partido en la primera etapa. Sin embargo, luego del golazo de Vombergar (gran jugada de Martegani), el once de Insúa fue una máquina de desperdiciar situaciones propicias. Hasta que llegaron los tres goles en seis minutos.
47´ PT (Krupsky), 1´ ST (Estigarribia), 4´ ST (Giani), dieron vuelta la historia. Todos los goles provenientes desde el sector izquierdo de la defensa, en la cual, Fernández Mercau emuló a los peores tiempos de Rojas.
Luego, el descuento con un gol en contra de Castro, un remate de Bareiro que Altamirano envió al córner, y los cambios poco entendibles del querido Gallego Insúa no pudieron cambiar la historia.
San Lorenzo volvió a caer por errores propios, y lo que más fastidia al hincha es que son repetitivos, más allá de la falta de efectividad desde tres cuartos de cancha hacia adelante.
El martes a las 19 HS, se viene Platense, otra final. Porque de eso se trata.
















